Los vecinos de Moralzarzal continúan con las protestas

Más vertidos en la Dehesa Vieja de Moralzarzal

Los socialistas exigen que Aguirre cumpla la ley del suelo vigente y reserve el 45% del suelo en los nuevos desarrollos para vivienda protegida


Denuncia ante la Agencia de protección de datos personales

Denuncia cambio aprovechamiento Dehesa

Contra la ubicación del ferial en la Dehesa

Denuncia irregularidades seguridad Plaza de Toros

Acto contra las Privatizaciones

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Escrito presentado en Bruselas sobre el urbanismo en Moralzarzal


LOS SOCILISTAS DE MORALZARZAL DENUNCIAN QUE EL PP, DESPUÉS DE CUATRO AÑOS DE SILENCIO E INACTIVIDAD ABSOLUTAS, A UN MES VISTA DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES, LANZA A LA CALLE PANFLETOS RACISTAS, CLARAMENTE TENDENTES A CREAR LA DIVISIÓN Y LA XENOFOBIA ENTRE LOS VECINOS Y VECINAS. HAREMOS EXTENSIBLE A GÉNOVA Y FERRAZ ESTA DENUNCIA.

Seguramente con la intención de desacreditar la labor municipal del grupo de oposición socialista, el PP ha comenzado a buzonear proclamas sacadas de contexto y que manipulan y falsean claramente la información que datan. Pero eso es lo menos importante del asunto, a pesar de todo. Lo realmente preocupante son las implicaciones xenófobas que esconden. En la primera de las misivas ya referían incorrectamente el dato de que una concejala del PSOE había colaborado en la legalización de la apertura de una mezquita. Creímos entonces que se traba de un error político en el trato de la información a destacar, pero al ver que al enviar una segunda misiva insisten en dicho dato, evidenciado intenciones con claros tintes racistas de increíble magnitud, no nos queda más remedido que pronunciarnos al respecto.
Primero una breve aclaración sobre el tema, aunque queremos insistir en que no se trata de lo importante de la cuestión. Aun así los hechos fueron los siguiente: después de unos seis meses de pago riguroso del alquiler de un local y de gestiones varias con el Ayuntamiento para intentar abrirlo, sin conseguir los permisos, unos ciudadanos marroquíes entran en contacto con el grupo municipal socialista para solicitar información al respecto. En cumplimiento de nuestra obligación para con cualquier miembro de la comunidad de Moralzarzal atendimos, en la medida de nuestras posibilidades, aquel asunto, que, a pesar de todo, no llegó a buen término. Supuestamente aquel local pretendía ser un lugar de encuentro, reunión y oración para la comunidad musulmana de Moralzarzal. Preguntados en Pleno al respecto respondimos que considerábamos que cualquier vecino o vecina de Moralzarzal tenía los mismo derechos en sus peticiones, siempre que se moviera dentro de los parámetros de la legalidad establecida. La pregunta que nos hacemos ahora nosotros ante el extraño uso que el PP está dando a esta cuestión es, ¿pretenden dividir a la población respecto de los derechos de la ciudadanía?, ¿crear tensión en cuanto a quienes pueden o no pueden hacer las cosas?, ¿quieren segregar y diferenciar por razas?, ¿qué haya personas de primera y de segunda categoría en Moralzarzal?, su insistencia actual hace referencia concreta a los extranjeros de origen marroquí pero, ¿sería extensible a todos los demás habitantes de otros países residentes o empadronados?
En Moralzarzal las relaciones del gobierno local con los inmigrantes son inexistentes y las relaciones de la ciudadanía entre unos y otros complicadas y particulares, buenas o malas en función de las personas mismas y del encuentro que hayan podido - o no – generar, por cuestiones derivadas de la convivencia en un mismo espacio: vecindad, laborales, comercio, educativas, sanitarias, etc. Desde el Equipo del Gobierno del PP no se ha gestionado la integración, el conocimiento de unos y otros, la multiculturalidad y el encuentro amistoso, sólo se ha cultivado el olvido. Se ha mirado para otro lado y cada uno se ha ido haciendo su hueco y acoplándose a la mayoría como buenamente ha podido, lo que ha generado guetos, desencuentro y desconfianza generalizada, en muchos casos. Desde el ejecutivo del PP no se han potenciado estadísticas, censos de población activa inmigrante, ni se ha documentado sobre las personas, ¿quiénes son, qué hacen, cómo y de qué viven, cómo son recibidos por los demás? Ese trabajo está pendiente en su totalidad, constituyendo una gran barrera de comunicación y generando malestares incómodos y, en ocasiones, peligrosos. No se ha datado la realidad de la inmigración en nuestro pueblo, ni para bien ni para mal. Eso ha supuesto la consecuente anarquía y arbitrariedad en su constitución, consecución y crecimiento. Lo que es malo sin más.
El miedo al otro, la defensa de valores diferentes desencontrados, la competencia que se establece por los posibles privilegios, la desidia del gobierno local del PP de conocer, controlar y dirigir algunos de esos problemas y destinos, no está facilitando el acercamiento de los que estamos, sin embargo, obligados a convivir en paz en el mismo territorio.
Los socialistas sabemos que queda todo por hacer, que no va a ser una tarea fácil, pero estamos dispuestos a asumirla con medidas y trabajo, como ha sido siempre nuestra actitud ante los retos. La indiferencia, el mirar para otro lado, nunca ha resuelto nada, es un gravísimo error que puede volverse en contra de la armonía, el bienestar y la convivencia pacífica entre los vecinos y vecinas de Moralzarzal. Por eso nos parece una imprudencia mayor todavía que el abandono anterior, la actitud actual, de muy dudosa legitimidad electoralista, de crear tensiones xenófobas y racistas.